El amor no se deja engañar por la trampas del tiempo
aun que los labios y mejillas rosados
al alcanze de su curvada hoz lleguen.
El amor nos altera con sus breves horas y semanas
incluso lo resiste alta el filo del juicio
si esto es falso y me lo demuestran
nunca escribí que ningun hombre nunca amó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario